SOBRE MÍ

Sobre mí

Conferencista · Coach Ontológica · Experta en Psicología Positiva · Economista · Máster en Dirección Comercial

“Creo que los resultados importan, pero también importa profundamente en quién nos convertimos mientras los perseguimos.”
  • +20Años de experiencia
  • +2,000Colaboradores liderados
  • 7Industrias

Soy Karina Jurado, economista, líder comercial y conferencista. Durante 20 años construí mi carrera en el mundo corporativo, liderando grandes y diversos equipos comerciales, desarrollando talento y asumiendo la responsabilidad de alcanzar resultados en diferentes industrias y países.

Mi manera de entender el liderazgo no nació únicamente de los libros. Nació en el campo.

Aprendí liderando personas, tomando decisiones difíciles, persiguiendo metas ambiciosas, atravesando procesos de cambio y descubriendo que detrás de cada indicador siempre existe algo mucho más complejo y fascinante: personas intentando dar lo mejor de sí mismas.

A lo largo de mi carrera he liderado a más de 2,000 colaboradores, transitado por 7 industrias y acompañado equipos en distintos momentos de crecimiento y transformación.

Esa experiencia cambió para siempre mi manera de entender los resultados.

Comprendí que las estrategias son necesarias, pero son las personas quienes las hacen posibles. Que el talento individual puede conseguir grandes cosas, pero cuando existe confianza, propósito y verdadera sinergia, ese talento se convierte en fuerza colectiva.

También descubrí que liderar a otros inevitablemente termina convirtiéndose en un viaje hacia uno mismo.

Porque cuando asumimos la responsabilidad de liderar aparecen nuestras capacidades, pero también nuestros miedos, nuestro ego, la necesidad de aprobación, la vulnerabilidad y todas aquellas partes de nosotros que los cargos y los títulos no pueden esconder.

Hoy llevo esa experiencia al escenario para abrir conversaciones sobre liderazgo, coraje, transformación y el poder que tenemos para participar conscientemente en la construcción de nuestra propia historia.

Trayectoria profesional

En qué creo

Creo profundamente en el poder de elegir.

No podemos elegir todo lo que ocurre en nuestra vida. Hay cambios que no pedimos, finales que no esperábamos y circunstancias que simplemente escapan de nuestro control.

Pero incluso frente a aquello que no podemos cambiar, conservamos una de nuestras mayores libertades: elegir qué hacemos con lo que nos pasa.

Para mí, ahí comienza el verdadero protagonismo de una vida.

Creo en la transformación.

No creo que exista una versión definitiva de nosotros mismos. Podemos cambiar de opinión, cuestionar aquello que alguna vez dimos por cierto, desaprender, comenzar de nuevo y dejar atrás identidades que fueron necesarias para llegar hasta aquí, pero que quizá ya no son suficientes para llevarnos hacia donde queremos ir.

Transformarnos requiere incomodidad. Porque crecer casi siempre significa abandonar algo conocido antes de tener absoluta certeza de lo que viene después.

Creo en el coraje.

Durante mucho tiempo nos hicieron creer que las personas valientes no sienten miedo. Yo creo exactamente lo contrario.

El coraje no necesita que el miedo desaparezca. Necesita que decidamos avanzar aun cuando el miedo está presente.

Sentir miedo, tristeza, rabia o incertidumbre no nos hace menos capaces. Nos hace humanos. La verdadera pregunta es qué decidimos hacer con aquello que sentimos.

Creo en la acción sin perfección.

Porque esperar a sentirnos completamente preparados puede convertirse en una manera muy sofisticada de quedarnos exactamente donde estamos.

Muchas de las decisiones que transforman nuestra vida comienzan antes de tener todas las respuestas. A veces necesitamos dar el primer paso para descubrir aquello que solo el camino puede enseñarnos.

Creo profundamente en las personas.

Después de 20 años persiguiendo resultados, aprendí que los grandes equipos no se construyen reuniendo únicamente grandes talentos.

Se construyen cuando somos capaces de confiar, pedir ayuda, tener conversaciones difíciles, dejar de competir por protagonismo y comprender que el brillo de alguien más no disminuye el nuestro.

Creo en el liderazgo capaz de convertir el talento individual en fuerza colectiva. En líderes que no necesitan tener todas las respuestas, pero sí el coraje de crear las condiciones para que otros crezcan, aporten y brillen.

Creo en los resultados.

Vengo del mundo de los resultados. Sé lo que significa perseguir una meta, responder por un número y liderar bajo presión.

Pero también aprendí que ningún resultado ocurre separado de las personas que tienen que construirlo.

Por eso creo que podemos aspirar a organizaciones extraordinarias sin olvidarnos de construir mejores equipos y mejores seres humanos en el camino.

Creo que nuestra historia merece ser honrada, pero no utilizada como una sentencia.

Somos el resultado de muchas personas, decisiones y experiencias que llegaron antes que nosotros. Podemos reconocerlas, agradecerlas y aprender de ellas sin asumir que estamos destinados a repetirlas.

No padecemos nuestra historia. Podemos honrarla y, desde ahí, elegir qué queremos construir con ella.

Y, sobre todo, creo que somos responsables de nuestra propia vida

No porque todo lo que nos ocurre sea nuestra responsabilidad, sino porque llega un momento en el que debemos decidir si queremos vivir como espectadores de nuestras circunstancias o asumir el papel protagonista de aquello que todavía podemos transformar.

No sé si existe una vida sin miedo, sin errores o sin momentos en los que tengamos que comenzar de nuevo.

Lo que sí sé es que dentro de cada uno de nosotros existe una versión que todavía no conocemos y que probablemente solo aparecerá cuando tengamos el coraje de dar el siguiente paso.

Porque muchas veces la vida que queremos nos va a exigir convertirnos en una persona que todavía no conocemos… pero que ya vive dentro de nosotros.